Se trata de un tratamiento dirigido directamente a la causa de la formación de arrugas dinámicas, es decir, producidas por la contracción repetitiva de los músculos implicados en su aparición. Trata especialmente las arrugas de movimiento, como las del entrecejo o la sonrisa.

La técnica utilizada debe ejecutarse de manera precisa y experta, para seleccionar tanto la dosis como los puntos de inyección y conseguir un resultado natural y muy favorecedor. Se inyectan pequeñas dosis detoxina botulínica en los músculos que queremos relajar sin ninguna molestia para el paciente y sin dejar marcas. Está comprobado que su uso regular cada 6 u 8 meses retrasa la aparición de las arrugas permanentes.

Recomendamos utilizar este poderoso y “milagroso” medicamento que ha revolucionado la medicina estética, a partir de los 30 años o cuando las arrugas de expresión se empiezan a marcar notablemente.